domingo, 20 de marzo de 2011

Sin correspondencia

Como carta perdida
en el buzón equivocado
resbalo en manos ajenas
y abrazos vacíos,
en hombres-vaso
que intentan
mitigar el desamor propio
a besos y promesas.
No importa de quién
o cuándo, dicen,
mientras cubra la cuota
de compañía
y amaine el ego herido.
Una carta
ya sin palabras,
papelito ciego
a fuerza de lágrimas,
un alma sin nombre
que olvidó
cómo y dónde
llegar
al destino correcto...

martes, 15 de febrero de 2011

Vagar

Más allá
de ti
y de mí,
de quienes pretendemos ser,
del río de acero que fuimos...

Del agua seca
en que una noche
nos extinguimos
para no poder ser
más
algo:
una ola,
una hoja seca,
una tarde
en el puerto;
un perico en mi hombro,
tu sombra arropándome,
tu tristeza infinita
cubriéndome de elixir
la cabeza...
Fuimos.

Ahora vives
en el recuerdo
y habitas sólo en la memoria...
Sólo allí
oirás
una vez
más:
te extraño; es grandioso
saberte débil,
indefenso,
acurrucado entre mi abrazo;
abrir los ojos
y verte allí
frente a la mesa,
conmovido
con la pasta nuestra de cada día,
con el olvido más fresco que de costumbre,
y el refri lleno de comida
que no volveré a guisar...
no para ti,
no en esta vida.

Me carcomes;
eres la polilla
insaciable de mis entrañas...
el hueco
enchito de lágrimas
que no dejan de buscar brazos
para secarse,
que no hayan pieles impermeables
a ti.
desde cuando el olvido
es una carrera inaccesible
a mis pasos,
hasta cuando
habré de cargarte,
de olerte,
recrearte,
padecerte,
de odiarme tanto,
de amarrarme los pies
y las teclas para
no buscarte.

Desde el fondo
o desde la boquilla
de la botella
en que habito,
no dejo de recordarte,
invocarte,
recrearte,
imaginarte sin mí,
añorar tanto
espacio absurdo sin ti...
Odio
tanto jodido absurdo
de recrearte.

sábado, 5 de febrero de 2011

Mordiendo

trozos de vidrio,
agitando banderas
en señal
de paz,
te diluyes
como
tu esencia...
Te marchitas
y no lo adviertes.
Decadente,
sueñas con
ser codiciado

y pueril.

¿Olvidas

que sólo

Dorian lo logró?

jueves, 27 de enero de 2011

De temple

f
r
á g
i
l,
agallas de viento...

Coraza de fierro
que cubre
un armazón de cristal.

Las
manos
estranguladas
ya no saben
quebrarse más;
tampoco recuerdan
cómo palpar.
Labios
vacíos de
tanto secarse
en silencios.
Ojos
estallados
en agua...

Y sin embargo,
la piel
aún disimula
la hecatombe
que resguarda
a poro y sal.

Debajo
sólo papel
periódico
y engrudo
con forma
de alma humana.

domingo, 23 de enero de 2011

De noche

p-.a-.l-.p-.i-.t-.a-.n
las alas rotas,
derrocan el sopor,
toman consciencia
y se alzan
-una vez más-
para inmolarse:

sobrevuelan
con
hambre de mártires,
buscando
saciar el coraje ajeno
a punta
de insultos nuevos;
audicionan
en pieles
dulces
y ojos deseantes
(carnada perfecta)
de exquisitos
hombres-rapiña...

No hay derrotero
para ese frenesí
mordaz:
la búsqueda
cesará
cuando
la palabra
agriete
la calma
y
suicide -un poco más-
las
escasas
plumas
de
la razón...

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Para exorcizar

los demonios
que me susurran
en sueños
tu dolor
he intentado todo.
Los aguardo
con crucifijos detrás
de la puerta,
les rezo todas las noches;
hice una pira de recuerdos
y gemidos;
desmembré pasos
compartidos;
eché a volar
tus mejores sonrisas;
callé
al recuerdo;
maté de hambre
a los sollozos;
me armé de calma
a gotas de pasiflora
y toronjil;
para
buscar perderte
repartí
cada cosa
que me diste;
alejé nostalgias
con presentes;
vestí
el deseo con
otras pieles;
arropé
las noches
de miradas
deseantes
y ternura
...

Es inútil:
hoy también
vendrán
a cobrarme
el pagaré que te hice
cuando,
sin querer,
te endosé mi alma.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ládrame

a tu estilo:
sin pausa,
espontáneo,
certero.
Te ofrecería
morder
hasta mis tuétanos,
pero hace ya
tanto tiempo
que los desecaste...
Prefiero
ser presa
de otras cacerías:
jamás
entendí
tu lenguaje animal,
no supe cuándo
ser carnada
ni cómo huir a tiempo
de tus flechas o disparos.