resucitaras
del sueño añejo,
te rezaría cada noche;
te reinventaría más sublime:
casi tan perfecto
como te creé.
Pero
no hay rezo
tan maligno
y amoroso
que iguale
tu decadente
puritanismo...
martes, 18 de octubre de 2011
jueves, 29 de septiembre de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Tengo fe
pero no logro
crearme un dios
para brindársela;
sólo hallo
fórmulas creadas
por hombres:
con fecha de caducidad,
costos
y rituales...
Ídolos
nacidos
de manos
y mentes de barro.
crearme un dios
para brindársela;
sólo hallo
fórmulas creadas
por hombres:
con fecha de caducidad,
costos
y rituales...
Ídolos
nacidos
de manos
y mentes de barro.
sábado, 9 de julio de 2011
Travesía de ausencias
es este derrotero,
esta muerte
lenta y prevista
de la mujer nacida
en el adiós pactado,
la pregunta imprecisa
y la entrega certera.
No lo advertimos
entonces
-hipnotizados con
el reencuentro
en esta vida-:
fuera nuestro
las tormentas
de escasos relojes
de arena
anunciaban
la nueva partida...
Certero,
este amor
con fecha de caducidad
nos miraba renacer
colgado de las cortinas...
Tapando los ojos
de tus deidades
callaba los oídos,
mordiéndonos
tuétano
y porvenir...
Lo supimos
incluso antes
de encontrarnos:
Cloto alumbró
en tu beso alado
la promesa deformada
incluso antes de nacer;
Laquesis nos enredó
con almas
que sabían encontrarse;
Atropos perdió el rumbo
y no hallo la hora
en que su guadaña
decapite
memorias insurrectas...
Ésa que no puede
persistir
sin su guerrero de olas
aún palpita quedito,
se niega a seguir su rumbo,
cerrar los ojos
y labrarse un epitafio.
Tu voz la alumbra
como un exilio lento
del que no quiere partir,
donde no sabe cómo llegar
sin esa brújula
que es tu cuerpo soñándome,
tu mirada hurgando
en mí.
En este peregrinar
planeado
la mayor ausencia
es hallarme.
esta muerte
lenta y prevista
de la mujer nacida
en el adiós pactado,
la pregunta imprecisa
y la entrega certera.
No lo advertimos
entonces
-hipnotizados con
el reencuentro
en esta vida-:
fuera nuestro
las tormentas
de escasos relojes
de arena
anunciaban
la nueva partida...
Certero,
este amor
con fecha de caducidad
nos miraba renacer
colgado de las cortinas...
Tapando los ojos
de tus deidades
callaba los oídos,
mordiéndonos
tuétano
y porvenir...
Lo supimos
incluso antes
de encontrarnos:
Cloto alumbró
en tu beso alado
la promesa deformada
incluso antes de nacer;
Laquesis nos enredó
con almas
que sabían encontrarse;
Atropos perdió el rumbo
y no hallo la hora
en que su guadaña
decapite
memorias insurrectas...
Ésa que no puede
persistir
sin su guerrero de olas
aún palpita quedito,
se niega a seguir su rumbo,
cerrar los ojos
y labrarse un epitafio.
Tu voz la alumbra
como un exilio lento
del que no quiere partir,
donde no sabe cómo llegar
sin esa brújula
que es tu cuerpo soñándome,
tu mirada hurgando
en mí.
En este peregrinar
planeado
la mayor ausencia
es hallarme.
miércoles, 8 de junio de 2011
Favorito mío
El más apetecible:
el de mirada, piel,
palabras y alma
dispuestos a la cita
no pactada
que siempre
llega...
Favorito único mío,
que regresas
de muslos lejanos
a cercanías eternas
con el pecho intacto,
abierto todo
como ramillete,
repleto de caricias
y versos...
Favorito mío,
que pueblas
mis memorias
más lejanas;
que desdibujas
el tiempo sin ti.
Mi favorito:
guerrero de
sal, sangre y coraje;
dador de
la paz y la guerra.
Soy
en esta superficie
inquebrantable
la muralla
del favorito,
inconquistable;
mis poros
las paredes
que sólo
esperan
tu llegada...
En la promesa
silente
-vos lo sabés-,
ajenos a
tierras lejanas
que acaso
apenas habitemos,
sólo a ti
pertenezco.
el de mirada, piel,
palabras y alma
dispuestos a la cita
no pactada
que siempre
llega...
Favorito único mío,
que regresas
de muslos lejanos
a cercanías eternas
con el pecho intacto,
abierto todo
como ramillete,
repleto de caricias
y versos...
Favorito mío,
que pueblas
mis memorias
más lejanas;
que desdibujas
el tiempo sin ti.
Mi favorito:
guerrero de
sal, sangre y coraje;
dador de
la paz y la guerra.
Soy
en esta superficie
inquebrantable
la muralla
del favorito,
inconquistable;
mis poros
las paredes
que sólo
esperan
tu llegada...
En la promesa
silente
-vos lo sabés-,
ajenos a
tierras lejanas
que acaso
apenas habitemos,
sólo a ti
pertenezco.
jueves, 2 de junio de 2011
y sin embargo ninguno es puerto
para aparcar en sus aguas
imperecedaremente...
Sólo un tiempo,
una noche
infinita:
de versos,
miradas,
lujos,
secretos,
simplicidades,
tautologías,
acuerdos implícitos,
manías,
exquisitas
indiscreciones,
sonrisas,
jardines
y
adioses...
Lo admito:
habitan
en mi deseo,
pero
no son para mí,
no me quedan.
Sus dudas asfixian
la voz
quedita
del anhelo
y Careonte
se robó
la barca
del deseo.
Dentro
llevaba
el sueño muerto
del
hombre-sombra
que
no será
más...
imperecedaremente...
Sólo un tiempo,
una noche
infinita:
de versos,
miradas,
lujos,
secretos,
simplicidades,
tautologías,
acuerdos implícitos,
manías,
exquisitas
indiscreciones,
sonrisas,
jardines
y
adioses...
Lo admito:
habitan
en mi deseo,
pero
no son para mí,
no me quedan.
Sus dudas asfixian
la voz
quedita
del anhelo
y Careonte
se robó
la barca
del deseo.
Dentro
llevaba
el sueño muerto
del
hombre-sombra
que
no será
más...
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